Tabarka

NATURALEZA Y BUCEO

A lo largo de la costa septentrional se suceden bosques de alcornoques, olivares, campos de habas y acantilados erosionados que entran hacia el mar hasta formar al cabo Blanc, la punta más septentrional del continente africano.

Poco conocida, esta región también presenta muchos y diversos atractivos, susceptibles de gustar a una clientela variada. Los adeptos al golf podrán medir su pericia en el campo de Tabarka, que esconde sorpresas y sensaciones fuertes en un entorno que mezcla pinos, arbustos florecidos, lagos y escapadas por mar a los pies de los acantilados.

Los aficionados al buceo explorarán las grutas submarinas de la costa de Coral, llamada así por los pólipos de color de fuego que colorean sus profundidades…

Los melómanos aprovecharán el verano en Tabarka para asistir al Festival de Jazz, de Músicas del Mundo o de Música Latina.

Los amantes de la naturaleza se congregarán a orillas del lago Ichkeul, parque nacional, donde se refugian muchas aves migratorias en invierno. En particular, los silbones europeos, los gansos comunes y las fochas comunes.

Qué ver y hacer

En Tabarka, pasear por las calles típicas de la ciudad así como por los alrededores del fuerte genovés que guarda la costa desde el siglo XV, seguir por la orilla hasta las Aiguilles (un conjunto de rocas con una altura de unos 20 metros y de color ocre amarillento) hasta llegar al nuevo teatro al aire libre.

Existen excursiones a pie y a caballo por el bosque entre Ain Draham y Tabarka.

A 15 km de Ain Draham se encuentra el Hamam Bourghiba, un balneario famoso por sus aguas sulfurosas que ofrecen tratamientos para las vías respiratorias y los problemas articulares.

Hay que visitar también el Museo del Corcho, que se encuentra en el centro de Tabarka, para conocer el mundo de la extracción y el tratamiento de este material polivalente.

En la carretera de Tabarka, hacia Bizerta, hay que detenerse en Sejnane, cuya antigua estación alberga numerosos nidos de cigüeñas. Algunos están incluso construidos encima de vagones mineros. Al dejar el pueblo, podemos detenernos a comprar cerámica de origen bereber que nos ofrecen las jóvenes en el camino.